La ley 27330 NO SE DEROGA

Repudiamos el reclamo galguero

El objeto del reclamo, expone su esencia.

¡LA LEY 27330 SE MIRA, SE CUMPLE Y NO SE TOCA!

¡REPUDIAMOS EL RECLAMO GALGUERO!

Integrantes de La Asociación Civil Galguera Pampeana, anunciaron que el viernes 22 de octubre realizarán una marcha en Santa Rosa reclamando por el respeto a sus tradiciones y la derogación de la Ley Penal 27.330  que prohíbe en todo el territorio nacional la realización de carreras de perros, cualquiera sea su raza.

La sanción de esta Ley fue un avance en materia de reconocimiento de derechos a los animales porque no solamente indica que la actividad es ilegal, sino que la califica como delito.

La aprobación vino a ser el corolario de una actividad que tuvo como lugar de discusión el Congreso de la Nación Argentina, fue allí que, diputados, diputadas, senadoras y senadores con representación política y de las provincias y CABA respectivamente, acordaron la s anción de esta ley y como tal es debida su respeto y obediencia, más aun sabiendo que luego de 5 años de su aprobación, no ha sido declarada inconstitucional  ni atacada en modo alguno porque se entiende pacíficamente que no vulnera derechos de ninguna persona.

Resulta evidente entonces que, el eje central y principal del reclamo -so pretensa manifestación ciudadana que se ampara en el principio de igualdad -, es la organización y realización de carreras de galgos.  Otra  novedad es que esta petición  aparezca fundamentada sobre una base totalmente desconectada de los hechos, como es la del bienestar animal y la tenencia responsable. Es a novedad sería irrisoria,  sino  fuera una burla  absolutamente contradictoria,  incompatible  y opuesta a la evidente traza malherida del cuerpo de los galgos rescatados, que atestiguan lo que la actividad de las carreras y la caza, significan a la calidad de vida de todos los animales involucrados.

En muchas páginas web y perfiles de Asociaciones Protectoras de Animales y Fundaciones, se pueden consultar las numerosas fotos y videos que registran los procedimientos de cópula forzada, cría, selección, entrenamiento, uso, descarte, venta -que ha ideado el colectivo galguero como modelo de industria-, muy la medida de la dignidad de quienes disfrutan con lo que hacen, al punto de describirlo como una pasión.

Las  carreras  de  galgos,  teniendo  en  cuenta  su  desarrollo,  sus  inevitables  precedentes, y  sus inexorables consecuencias, importan  en y por sí, el desarrollo  de una actividad  cruel hacia los animales por antonomasia, una actividad que presupone y le es inherente: crueldad en el adiestramiento, crueldad en la vida de enjaulamiento, crueldad en el sometimiento a la competencia, y en su desarrollo, crueldad posterior a la carrera, crueldad en el inevitable descarte de animales, etc. No existe forma de llevar a cabo esta actividad, por parte de las personas que organizan, fomentan, comercian  o  de  un  modo  u  otro,  participan,  sin  incurrir  ineludiblemente, en mayor  o  menor intensidad, en trato cruel hacia los perros sometidos a este vil negocio.

Asimismo, corresponde puntualizar que la antigüedad de la actividad  no implica necesariamente tradición. Que el hombre ha manejado hasta ahora sin contemplaciones a los animales, no es una razón de peso para que siga haciéndolo.

No parece factible que la vigencia de nuestras leyes vaya a depender siempre de la ignorancia de nuestros antepasados. Por el contrario, el espíritu de nuestro tiempo, marcado por la tolerancia y el respeto pluralista, no tolera, sin embargo, a ninguna de las salvajerías que, amparadas en a quella supuesta tradición, se ensañan brutalmente contra animales no humanos. Entre ellas, obviamente,

el degradante show de las carreras de galgos, no solo en sí mismas consideradas, sino también y fundamentalmente, por todo lo que entrañan . En fin, es llamativo que, frente a los miles de galgos lastimados, enfermos, desnutridos, quemados, quebrados, desgarrados, que se ven a diario en las calles, y en las redes sociales buscando hogares de tránsito  o  definitivos que los  amparen de una muerte segura,  este grupo  de personas  -los galgueros-, sobradamente demostrada su capacidad de daño, osen y pretendan someter a la sociedad a reclamos donde exigen se ponderen sus derechos como poseedores, de seguir sirviéndose de la velocidad de los galgos, cuando la clara motivación no es más que  la patológica diversión de gozar con el suplicio de un ser viviente y -por qué no, ya que estamos- las apuestas.  Así lo reafirman, en varias  declaraciones  vertidas en los  medios, confesando que deben hacer estas actividades  de carreras ilegales de manera clandestina, lo que es una desinhibida demostración de la peligrosidad que se intenta erradicar: el menosprecio a los derechos de los animales, pero también a las personas que deseamos vivir en un estado de derecho.

  • Ché Galgo, agrupación por la sanción del Proyecto de Ley de Prohibición de caza con perros (expediente 0865-D-
  • 2021)
  • Fundación Vida Animal La Pampa.
  • Fundación Adoptá un galgo en Argentina.
  • Grupo de Protección a los Animales
  • Abandonados Cruz Alta.
  • Somos Uno. Ayudando Amigos. Obispo Trejo.
  • Refugio patitas al rescate. Balnearia.
  • Corazón de trapo. Ayuda a los animales. Arroyito.
  • Protectora de Animales Devoto.
  • Garritas. Pozo del Molle, Córdoba.
  • Patitas Vagabundas, Carrilobo, Córdoba.
  • Entidad Merlina de Protección Animal. Merlo, San Luis.
  • Proyecto SALA. La Para, Córdoba.
  • Mascotas El Tío – El Tío, Córdoba.
  • Zoocorro – Villa Rumipal, Córdoba.
  • Galgos por La Libertad, Córdoba.
  • PIAC. General Cabrera, Córdoba.
  • Hogar Narices Frías. Villa Griselda, Corral de Bustos, Córdoba.
  • Mascotas Alvear. Intendente Alvear de La Pampa.
  • Grupo de voluntarios amigos de los animales. Eduardo Castex, La Pampa.
  • Amores perros. Rancul, La Pampa.
  • Unidos por los Perros – La Carlota, Córdoba.

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