El 37% de las especies de aves más comunes muestra una evolución desfavorable

El 37% de las especies de aves más comunes muestra una evolución desfavorable

Las aves más comunes cada vez lo son menos. El 37% de las aves más comunes (es decir, 42 de ellas), como la perdiz o la golondrina común, se encuentran en una situación de conservación desfavorable. Así lo indica los resultados del programa de seguimiento de aves comunes en primavera (Sacre), impulsado desde hace 25 años por SEO/BirdLife.

Este seguimiento recoge la tendencias establecidas para 114 especies de aves comunes con distinta abundancia y distribución por el territorio. 

Golondrina fotografiada en el cielo del Empordà.
Golondrina fotografiada en el cielo del Empordà. LV

La información, fruto del trabajo de más de 1.000 voluntarios que salen cada primavera a contar pájaros, ofrece un indicador transparente sobre el impacto del ser humano sobre la biodiversidad. 

Este seguimiento ha permitido concluir que estas aves se encuentran en una situación de conservación desfavorable, lo que se atribuye a impactos como el de las prácticas agrícolas insostenibles o los efectos del cambio climático.

“Que más de un tercio de las aves comunes se halle en una situación desfavorable es una señal de alarma que debe activar políticas y actuaciones claras para atajar la crisis ecológica que sufrimos, y de la que especies tan populares como el gorrión, la perdiz o el vencejo, Ave del Año 2021, nos vienen alertando desde hace demasiado tiempo”, dice la directora ejecutiva de SEO/BirdLife, Asunción Ruiz.

Los resultados del programa Sacre han permitido disponer de información sobre qué especies tienen estado de conservación favorable, estable o desfavorable. Aunque el 44% de las especies presenten tendencia poblacional positiva y otro 19% reflejen una situación estable, eso no significa que la situación sea buena. Lo mas preocupante es que el 37% de las especies se encuentran en situación desfavorable.

Un total de 26 especies tienen un declive superior al 30% desde el año 1998

Es una cifra elevada, sobre todo si se tiene en cuenta que el 62% de las que están en declive (26 de ellas) muestran un porcentaje de descenso de su población superior al 30%.

Se trata de aves que hasta ahora estaban muy presentes en gran parte del territorio, como el alcaudón real, alondra común, calandria común, codorniz común, collalba gris, collalba rubia, golondrina común, grajilla occidental y perdiz roja.

SEO/BirdLife pone el foco en cinco de ellas, dado que ilustran la situación de otras muchas en los distintos hábitats: el roquero rojo, el alcaudón real, la perdiz roja, el vencejo común y el petirrojo europeo.

FOTOS DE GORRION
Gorrión Otras Fuentes

La situación más preocupante es la de roquero rojo, que con un descenso del 95,3% en sus poblaciones desde 1998, podría entrar en peligro crítico según los análisis preliminares de la evolución de su población. 

El roquero rojo es una especie ligada a la alta montaña y la disminución de sus efectivos es de las más altas registradas entre las aves comunes. “El cambio climático podría ser uno de los causantes de ese declive, pues es en la alta montaña donde este fenómeno está originando cambios en la fauna y flora a mayor velocidad” señala SEO BirdLife.

El alcaudón real, muy visible en cables, postes o partes altas de arbustos, presenta un declive del 62,6%. Este gran depredador de saltamontes, grillos y pequeños vertebrados, cada vez es más escaso debido al enorme uso de productos químicos usados contra las “malas hierbas” de las explotaciones agrícolas pero que dañan también la vida animal.

La perdiz roja, con una gran proporción de su población ligada a los medios agrícolas, muestra una tendencia de disminución del 38,4% en sus poblaciones. A pesar de ser granívora, el desarrollo de sus pollos y parte de su biología depende en gran medida de los insectos, por lo que sufre la mera de éstos. Además, sufre además otras amenazas, como el uso de fungicidas, la repoblación e hibridación con especies de perdices no autóctonas o la caza en lugares donde sus poblaciones están muy mermadas.

El vencejo común cada vez escasea más también debido los problemas ligados a los medios urbanos, como la contaminación, la falta de lugares donde criar o la falta de alimento. Su tendencia negativa se cifra en un 27,2 %. Ésta es una especie común que, durante siglos, ha estado ligada a las construcciones humanas, donde encuentra huecos en los que sacar adelante a sus pollos.

foto XAVIER CERVERA 19/07/2019 La remodelación del estadio del Fútbol Club Barcelona y del conjunto del llamado Espai Barça en Les Corts incorporará diversas medidas para la conservación de la fauna. El proyecto prevé, en concreto, que tanto en la fase de obras de la remodelación del estadio como en la configuración final de Estadio y su entorno se instalarán nidos artificiales para la preservación de las colonias de vencejo real (‘ballester’) y otras especies para las que se adoptarán medidas de conservación. De hecho, la intención del Club es que la reforma urbanística y arquitectónica que se lleve a cabo sea en este conjunto sea compatible con la protección de la fauna. En el estadio del Fútbol Club de Barcelona habitan un total de 27 especies, en su mayor parte aves que nidifican en el interior del estadio y los alrededores (Maternitat o cementerio de Les Corts).
Vencejo, sujetado en las graderías del campo del estadio del Fútbol Club Barcelona donde suele criar Xavier Cervera

El petirrojo europeo, bella ave de pecho anaranjado con borde gris, muestra por el contrario, una evolución positiva en sus poblaciones con un aumento del 44,4% de sus poblaciones. El abandono de la actividad agraria y forestal en algunas zonas, así como las reforestaciones históricas conllevan el avance o madurez de los bosques y zonas arbustivas, lo que parece explicar que gran parte de las especies más generalistas ligadas a estos medios tengan tendencias positivas y un mejor estado de conservación que las anteriores.

“Sorprende ver en la lista de aves en declive especies que forman parte de nuestro imaginario colectivo porque son aves que siempre nos han acompañado»

Asunción RuizDirectora ejecutiva de SEO/BirdLife.

La situación de las especies ligadas a cultivos agrario de herbáceos es la más grave

El declive de ciertas aves urbanas

Las especies ligadas a los medios urbanos registran importantes declives, correspondientes a aves tan representativas como el gorrión común o el vencejo.

Por contra, se observa una importante evolución positiva de la tórtola turca, del estornino negro o de nuevas especies en el medio urbano como la paloma torcaz o la cotorra argentina, si bien esta última no está incluida en el cálculo de la tendencia en estos medios.

La situación de las aves ligadas a medios agrarios es la más grave, especialmente la de las asociadas a cultivos herbáceos. En este caso, los datos muestran un declive constante a lo largo de estos años, especialmente grave y acusado en el caso del sisón y el aguilucho cenizo (declives confirmados con censos específicos), la codorniz, o las más discretas calandrias.

Aunque el programa Sacre está dirigido a las aves comunes, durante los muestreos de campo se registra información de todas las aves detectadas, por lo cual se dispone de registros de más de 200 especies (teniendo en cuenta rapaces, limícolas, anátidas…). Por ejemplo, permite tener información adicional sobre el sisón común (un ave esteparia que muestra un declive acusado y que atestigua el difícil momento que atraviesan las aves vinculadas a los medios agrícolas).

Muchas de ellas no son abundantes (por ejemplo, el treparriscos) mientras que otras sí (por ejemplo, busardo ratonero).

Un aspecto muy importante del programa Sacre es la información que facilita sobre el estado de conservación de diferentes tipos de hábitat a través de los datos poblacionales de las aves asociadas a ellos. La mayoría de las especies dependen principalmente de determinados ambientes y la tendencia de estas puede dar una idea de la existencia o no de problemas de conservación de estos ecosistemas.

La evolución de las especies asociadas a los medios arbustivos muestra estabilidad, y la de medios forestales y urbanos en general en aumento. Esto no quiere decir que todas las especies de aves que se encuentran en estos medios tengan una tendencia también positiva, aunque sí la mayoría.

Fuente: lavanguardia.com

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