Adiós a comprar hámsters, conejos o tortugas en tiendas. Así cambiará la ley de bienestar animal a este sector

El anteproyecto de Ley de Protección, Derechos y Bienestar de los animales aprobado el pasado viernes en Consejo de Ministros, trae consigo muchos cambios en cuanto a las obligaciones y responsabilidades de todas las personas que tratan con animales de compañía. Uno de los cambios propuestos es relativo a la venta de animales en tiendas, que ya lleva muchos años en cuestión.

En el artículo 32, de prohibiciones específicas, el punto K impide: «La comercialización de animales de compañía, excepto peces, en tiendas, así como su exhibición y exposición al público con fines comerciales. La transmisión, a título oneroso o gratuito, de animales sólo podrá realizarse directamente bien desde la persona responsable de la cría, bien desde una Entidad de Protección Animal, sin la intervención de intermediarios, actúen estos a título oneroso o gratuito. La cesión de animales entre particulares deberá ser, en todo caso, gratuita y quedar reflejada por contrato». El punto I añade la prohibición de «comercialización, donación o entrega en adopción de animales no identificados conforme a la normativa vigente»

Dejar de exponer perros y gatos en comercios era una medida ya adoptada por algunas administraciones locales y por muchas empresas de manera voluntaria en todo el terrotorio, para evitar la adquisición por impulso, no meditada, y también por lo estresante y poco conveniente que resulta para un cachorro en la fase de socialización verse creciendo en el entorno de un comercio. Pero esta norma de carácter nacional que comienza ahora su tramitación, no solo lo aplica a toda España, sino que amplía la prohibición a todos los animales de compañía, pequeños mamíferos, reptiles y aves. Únicamente los peces podrán seguir viéndose en los comercios.  

«Este anteproyecto agrupa importantes cambios que impactan de lleno en empresas como la nuestra. Ejercer como intermediario directo entre protectoras de animales y los adoptantes ha formado siempre parte de nuestro ADN y, especialmente durante los últimos años, ha cobrado mayor relevancia», explica Claudia Compte, directora Legal de Kiwoko, empresa que sigue vendiendo pequeñas mascotas.

“El programa Kiwoko Adopta ha ayudado a proporcionar un hogar a cerca de diecinueve mil animales, datos que muestran el papel tan importante que desarrollan en el panorama de adopciones las compañías como la nuestra. Sin embargo, este nuevo cambio nos impide contribuir a esta causa, ya que se incluiría un endurecimiento de las políticas de adopción que implicaría la incorporación de trámites burocráticos que retrasarían los procesos de adopciones”, explica la experta.

Compte añade que esta situación, junto a la eliminación de la contribución que hacen a través de programas como Kiwoko Adopta “podría dejar a las protectoras sin apoyo y privarlas de un músculo que actualmente les resulta de gran ayuda tanto para animales y familias”.

Un mayor mercado negro de pequeñas mascotas

Por otro lado, según la abogada de Kiwoko, “impedir la venta de animales de compañía en tiendas especializadas, tal y como recoge la posible nueva regulación, supondría una vía poco efectiva para limitar el mercado de mascotas sin identificar’‘. “Si entra en vigor esta normativa, cuya finalidad es dar respuesta al problema del abandono de mascotas, las personas que deseen incorporar a un nuevo miembro dentro de su familia se encontrarán con mayores complicaciones a la hora de encontrar su mascota. Adquirir conejos, roedores, aves o reptiles se volvería más difícil y limitaría el acceso a este tipo de animales”, detalla.

Para dar solución a estos problemas, desde Kiwoko proponen que se cree una normativa basada en “una regulación que refuerce el modelo de venta erigido desde el bienestar animal y la tenencia responsable basado en cinco principios básicos: la venta controlada, trazada y trazable, con supervisión veterinaria e informada”.

El abandono de animales constituye una problemática real a abordar para evitar el alto porcentaje de camadas accidentales que existen y, para ello, el anteproyecto de ley propone esterilizar, de forma obligatoria, a todas las mascotas. “Se aplicaría a todos los animales de compañía y con carácter previo a su transmisión”, explica Compte.

“Sin embargo, hay muchos animales en los que no es conveniente la esterilización, por eso, desde Kiwoko queremos que este punto se revise para que esta intervención se haga bajo una prescripción veterinaria previa, no de manera sistematizada”, concluye la abogada.

«El problema de la venta de pequeños animales en tiendas es que son accesibles y baratos»

Desde la Asociación Protectora de Animales Pequeños La MadrigueraLara Padilla explica que desde hace tiempo, las leyes han ido excluyendo a los animales pequeños de toda protección, “fomentando comportamientos de maltrato animal”.

“Como hablamos de seres pequeños, se cree que no necesitan mucho espacio y que sus cuidados son asequibles económicamente, incluso que por el precio que valían, no merece la pena llevarlos al veterinario, ya que sale más barato comprarse otro cuando uno muera”, detalla.

Por estos motivos, Padilla considera que, de cara a los pequeños animales, esta nueva ley “incrementaría su valor” y “dificultaría su adquisición”. “El problema de la venta de pequeños animales en tiendas es que son accesibles y baratos. Si quitamos esos dos aspectos, la gente intentará ‘adoptar’ a través de particulares y las asociaciones tendremos la ley de nuestra mano para poder denunciar a los establecimientos que sigan vendiendo o criando”, explica Padilla.

En cuanto al tema de adopciones, para Padilla es imprescindible “buscar el mejor hogar para cada uno de los animales” por ello en su protectora siguen un proceso exhaustivo que incluye que las personas que vayan a adoptar estén bien informadas de los cuidados básicos del animal en cuestión que quieran adquirir y se firma un contrato de adopción, además de una pequeña aportación económica para cubrir parte de los gastos generados.

Es por estos motivos por lo que Padilla considera que “las adopciones nunca deberían gestionarse a través de una empresa privada, ya que primará el interés de la misma por encima del bienestar animal”.

Fuente: 20minutos.es

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